Violento asalto a conocida comerciante

“Tengo lesiones en las rodillas, en el codo derecho y en una mano, por el forcejeo que mantuvimos en el local y luego me arrastró con la moto cuando alcancé a tironear de la mochila que llevaba sobre sus espaldas”, señaló Marisa Eseverri.

La damnificada de un robo en su negocio de calle 61 al 2700 dialogó con cronistas de «Ecos Diarios» y reconoció que el “individuo pidió la plata en un primer momento y reaccioné enseguida para tratar de pedir auxilio, ya que estaban abriendo otros comercios de los alrededores”. 

La mujer fue atacada por un delincuente que ingresó al céntrico local de “Explosión” con su rostro descubierto y se apoderó de un teléfono celular para luego escapar raudamente.

Lo hizo a bordo de una motocicleta que estaba estacionada sobre la vereda de calle 61 entre 60 y 62, pero antes le provocó las heridas a la propietaria del negocio que tiene una trayectoria de 32 años de existencia.


“Soy un poco confiada y suelo tener la puerta del negocio con llave, pero hacía instantes había atendido a una clienta”, agregó la víctima del audaz robo en pleno centro. 

“Ya está, pasó todo esto y ahora estoy más tranquila”, puntualizó la comerciante, en relación a lo ocurrido el pasado sábado alrededor de las 16, aunque recién se conocieron detalles del ilícito perpetrado en pleno centro.

Se cree que el ladrón solitario estuvo momentos previos a cometer el ilícito parado en la esquina de calles 61 y 62, y no se descarta que haya realizado “inteligencia previa”, actuando después que se retiró la clienta del local. 

Meses atrás, entre dos y tres sujetos, también cometieron “un raid delictivo” en pleno centro, sustrayendo mercaderías de distintos locales.

Por esos casos, dos hombres fueron atrapados en su ocasión y estarían acompañados por una mujer, pero en este robo al comercio “Explosión”, el malviviente actuó en soledad.

Personal policial de la Seccional Primera intervino en el caso y ahora se espera la revisión de las imágenes de las cámaras de seguridad del edificio del Banco Nación para establecer si se puede identificar al individuo de entre 35 y 40 años.

Finalmente, logró llevarse un aparato de comunicaciones y vale acotar que existe una filmación del negocio que captó los movimientos del ladrón, pero esas escenas no serían aptas para identificarlo. 

“La verdad es que no sospeché de él, se encontraba bien vestido en ese momento y no me pareció peligroso. Cuando ingresó al local me acerqué para atenderlo y, enseguida, comenzó a pedir dinero para luego tomar el teléfono celular”, narró Marisa Eseverri a los periodistas de «Ecos Diarios».

El hecho está en plena etapa de investigación y se solicitó colaboración a los agentes del Centro de Monitoreo municipal para establecer si pueden realizar algún aporte con la consulta a las imágenes de las cámaras de seguridad urbanas.-

Fuente: «Ecos Diarios».-